Posteado: 04-07-2011 por admin | Categorías asociadas: Acreditacion

Con motivo de la reunión ordinaria de los miembros del CALED desarrollada en el marco del XII Encuentro internacional Virtual Educa, tuvimos la oportunidad de entrevistar al Dr. Héctor Barceló, Presidente del CREAD, a fin de conocer sus impresiones sobre la calidad de la educación superior a distancia.

1. ¿Qué retos se han superado en calidad de la Educación Superior en la última década?

Las Instituciones Universitarias han logrado mantener la calidad en la Educación que ellas imparten, al  conservar su autonomía institucional, mantener la independencia del claustro docente con libertad académica y ser conducidas por un gobierno firme, con gran liderazgo, responsable públicamente y comprometido socialmente.

Entre los retos que  en dichas Universidades se han y siguen superándose está el de la Misión fundamental que es lograr el aprendizaje del alumno, que dicho aprendizaje activo esté centrado en él y basado en  la investigación, con gran responsabilidad del docente y o tutor, que debe tener conocimientos, habilidades y destrezas sólidas. Otros retos los constituyen la creación de nuevos entornos de aprendizaje, el fluido intercambio de información, el trabajo grupal interdisciplinario y transdisciplinario, el razonamiento crítico y la utilización de la información en los procesos de toma de decisiones, así como también el tener presente la importancia de la Comunidad universitaria, la internacionalización y la formación de redes. Otros elementos son las TIC’s, herramientas de indudable valor que se fueron utilizando en forma lenta pero progresiva.

La Autoevaluación quedó consolidada y permitió en el momento actual que en todas las universidades se haya impuesto la cultura de la evaluación y de la acreditación.

2. ¿Cuáles son los retos que quedan por cumplir?

Continuar con la cultura de la evaluación de programas, carreras e instituciones buscando el aseguramiento de la calidad en la Educación Superior. Dicha evaluación no se agota en lo estrictamente académico sino que al ser integral fortalece y desarrolla valores con la ética, la transparencia y la responsabilidad de todos los actores involucrados. Si bien se han logrado establecer estándares e indicadores, es importante lograr la certificación de calidad en Educación a Distancia como se ha propuesto lograrlo el CALED y las instituciones que lo conforman. La enseñanza basada en las Competencias es otro de los paradigmas en el que deberán capacitarse los docentes, promoviendo de esta manera el desarrollo del profesionalismo.

3. ¿Cuáles son las oportunidades reales de las Universidades en América Latina para mejorar la calidad de la Educación Superior?

La masificación de la matricula y la proliferación y diferenciación de instituciones de Educación Superior trae consigo una mayor demanda sobre la calidad de la enseñanza y una necesidad de establecer procedimientos de aseguramiento  de la calidad.

La Educación continua, cada vez mas necesaria y demandada, es otra de de las nuevas exigencias y a su vez oportunidades de las Universidades Latinoamericanas. De igual manera, la adquisición de las Competencias Profesionales integradas a los requerimientos del mercado laboral; la mayor movilidad de alumnos a nivel nacional y de profesores a nivel internacional  (como otra de las acciones que deben incentivar las Universidades); el aprovechamiento de  las nuevas tecnologías de la información y comunicación que promuevan la internalización de los estudios superiores;  la Investigación unida a los procesos de Extensión da la Universidad y alineada con las estrategias nacionales de desarrollo y la cultura de la evaluación que debe ser mantenida, perfeccionada e incrementada tanto las de las Instituciones como de la producción científica ,académica y del desempeño de los estudiantes y docentes.

4. ¿Qué tan lejos estamos las Universidades Latinoamericanas en alcanzar estándares de calidad de la Educación Superior?

La calidad en la enseñanza superior en Ciencias de la Salud comenzó a ser objeto de mayor escrutinio en la década de los 90´s. De la mano de las propuestas de reforma del sector educativo impulsadas en ese período empezaron a ocupar lugar en la agenda temas tales como la autoevaluación, acreditación y evaluaciones externas. Los países de América Latina y el Caribe, cada uno con distintos desarrollos avanzaron en la definición en algunos casos de leyes como marco de referencia de la garantía para la población, de estándares, procedimientos y agencias de acreditación, así como de procesos regionales de acuerdos y consensos en estos tópicos. Esto, en general fue aplicable a carreras de grado y postgrado presenciales. Más lentamente ya entrados los 2000, comenzó a ponerse énfasis en las modalidades a distancia.

Facundo S. AH. (2006) señala que el surgimiento de la virtualidad en la región se sitúa en los últimos años de la década de los ochenta. Menciona que de acuerdo a una encuesta realizada las instituciones pioneras en la región fueron la Universidad Nacional de Mar del Plata (1987) y la Universidad Virtual de Monterrey (1989). La mayoría de las demás universidades o programas virtuales se inician hacia finales de los noventa.

La diversidad de la oferta, tanto pública como privada, ha dado origen a una gran heterogeneidad de la calidad de la educación superior.

Como señala  Rubio Gómez en su documento:

“La proliferación de programas y títulos en diversas instituciones, no controlados en su calidad ha hecho mucho daño a la educación a distancia ofrecidas desde el rigor académico y el servicio, por ello la reciente preocupación por la evaluación de la calidad creando estándares de acreditación a distancia nos parece un acierto para que sepamos en qué terreno nos movemos. La mejor forma de evaluar la importancia y efectividad de cualquier institución educativa es considerar, en el presente, y pensando también para el futuro, los mejores indicadores relativos a la calidad, la innovación y la pertenencia de la institución en general y de sus programas en particular”.

5. La tecnología de la información y comunicación ¿son una respuesta o aumentan las brechas de la educación?

En la actualidad todo docente debe tener conocimientos y habilidades en el uso de las TIC ya que el uso de las mismas redunda notablemente en beneficio de una educación con calidad, a su vez el docente al utilizarlas cumple con los estándares e indicadores de desempeño de los nuevos Entornos Virtuales de Aprendizaje.

De esta manera se pone a las TIC’s en el lugar de herramientas que posibilitan la actualización y adecuación permanente que se necesita, dotando al ser humano de un trayecto propio de acceso al aprendizaje, respondiendo a sus demandas de mejoramiento académico.

6. Con estos antecedentes ¿se puede hablar de acreditación en los programas de estudio que sean validos a nivel Internacional o por lo menos Latinoamericanos?

Quiero manifestar que la iniciativa del CALED expresada claramente por su Director Ejecutivo Rector Dr. José Barbosa Corbacho de examinar los marcos regulatorios mundiales de la Educación a Distancia es una propuesta mas que elogiable y va a ser apoyada por el CREAD.

Seria de gran importancia, para que cada día tenga más validez la Educación a Distancia, establecer los estándares de acreditación con indicadores precisos, considerando la influencia de la globalización y que ésta no evita la cultura local, también lograr establecer estándares y procedimientos de acreditación de programas específicos de determinadas ciencias como por ejemplo ciencias de la salud, ciencias sociales, etc.

La propuesta del CALED basada en el Centro Virtual para el Desarrollo de Estándares de Calidad para la Educación a Distancia en América Latina y el Caribe constituye un importante paso hacia la discusión, en general de los sistemas de acreditación a distancia.

Tal como se desprende de la mencionada Declaración de Quito, se pone énfasis en:

“Profundizar en el análisis de las cuestiones necesitadas de un tratamiento singular:

  1. La identificación de las bases de una pedagogía acorde con el nuevo paradigma de la educación virtual,
  2. La necesidad de contar con normas regulatorias facilitadoras y comprensivas de los recaudos para la acreditación nacional e internacional, y la elaboración de un glosario común de la educación virtual,
  3. La calidad y equidad educativas mediante una mejor difusión del conocimiento,
  4. La evaluación permanente de la contribución de las NTIC en los procesos académicos con vista a la democratización del conocimiento,
  5. La necesidad de promover un incremento de los niveles de conectividad mediante el desarrollo de la infraestructura técnica y un esquema de tarifas comunicacionales especiales para el sector educativo,
  6. La necesidad de ampliar las relaciones interinstitucionales y procurar la internacionalización, salvaguardando la multiculturalidad y la diversidad,
  7. El desarrollo de modelos de gestión que contemplen el establecimiento de redes de cooperación entre instituciones de educación superior, organismos no gubernamentales, gobiernos, empresas y organismos intergubernamentales,
  8. La identificación de los elementos de reingeniería institucional que contribuyan al desarrollo de la virtualidad en las diversas funciones y procesos.” Declaración de Quito, 2003, pp. 2:3.

Por otra parte, a partir de la propuesta del Centro Virtual, surgen algunos interrogantes que deberían ser respondidos a los efectos de mejorar los procesos de acreditación de modalidades a distancia. Por ejemplo:

  • Acerca de la validez, importancia, grado de aplicación e interpretación por parte de los pares,
  • Claridad y especificidad en su formulación,
  • Necesidades de inclusión de nuevos estándares y de exclusión de algunos existentes.

Aún no se tienen respuestas para estas preguntas, así como tampoco acerca de la existencia o no de las particularidades por carrera que ameriten que su tratamiento particular o la existencias de transversalidades que deberían ser analizadas en función del producto de la formación de cada una de ellas o acerca de la convergencia de estándares aplicables a modalidades a distancia con los utilizados para programas presenciales y su matrícula. El alcance de las competencias por parte de los estudiantes a través de la amplia gama de posibilidades que ofrece la digitalización constituye también otro objeto de estudio así como el análisis de los procesos de enseñanza y aprendizaje bajo esta modalidad. Por otro lado, también es necesario contar con una evaluación acerca del proceso de acreditación en sí mismo, dado que los estándares no se aplican en forma autónoma.

Estos aspectos y los señalados en la Declaración de Quito no alcanzan a ser estudiados a partir de la opinión sobre los estándares de expertos o profesores incluidos en una base de datos.

Se requiere de la realización efectiva de una acreditación de los programas a distancia, utilizando los estándares, y estableciendo la posibilidad de desarrollar algunos criterios generales que permitieran una primera aproximación a la carrera propuesta, realizando a su vez una evaluación global acerca de procedimientos e instrumentos.

Para que esto tenga principio de ejecución, se deberá contemplar:

    1. Una actualización de la situación en América Latina y el Caribe en cuanto a los avances en la aplicación de estándares de acreditación para programas a distancia y la evaluación de la misma.
    2. El desarrollo de tales procedimientos, elaborándose guías para la recolección de datos por parte de las instituciones, preparación de los pares evaluadores y lineamientos para las visitas en terreno.
    3. Elaboración de un protocolo de investigación evaluativa.

Esta investigación debería aportar los elementos necesarios para proponer recomendaciones para la instalación de la cultura de la evaluación y de la calidad y su mejoramiento permanente, explorándose también la posible utilización de estándares y criterios generales bajo los que podrá desarrollarse estándares específicos para cada una de las carreras.

El bien público regional que el proyecto trata de promover es el conocimiento de las mejores prácticas de acreditación para el mejoramiento de la calidad de la oferta de grado y postgrado desarrolladas a través de modalidades de educación a distancia.

El beneficio será que, a través de la utilización de procedimientos e instrumentos perfeccionados de acreditación de las carreras a distancia, de la generación de un banco de evaluadores formados, se elevará la calidad de la misma o se podrán formular más adecuados planes de mejoramiento. Además estos estándares renovados proveerán una más apropiada orientación para que las autoridades y equipos de conducción de las carreras puedan modelar sus programas de acuerdo a más modernos, pertinentes y válidos parámetros ya que, debidamente evaluados, perfeccionados y consensuados propenden al mejoramiento de la calidad de la oferta educativa.

La necesidad de desarrollar a nivel internacional un trabajo como el que se propone reside en contar con medidas (cuanti y cualitativas) acordadas entre los países que sirvan de nexo en una alianza para la calidad educativa en educación a distancia.

Se entiende que esto representa una oportunidad para todos los países involucrados ya que implicaría un mejor conocimiento de su oferta en esta modalidad, de las nuevas exigencias, de las necesidades de mejoramiento así como de los requerimientos futuros para cuando se realicen nuevos ejercicios de acreditación, tanto nacionales como internacionales.



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